Absceso dental: ¿qué hacer y cuándo consultar?
Un dolor de muelas repentino e intenso que late al ritmo del corazón —y a veces una mejilla hinchada— suele indicar un absceso dental. Es una infección que puede ser muy dolorosa y que requiere una atención rápida. La buena noticia: con las medidas adecuadas y el tratamiento apropiado, la situación suele controlarse de forma eficaz.
Esto es lo que debe saber y, sobre todo, qué hacer si le ocurre.
¿Qué es un absceso dental?
Un absceso dental es una infección bacteriana que provoca una acumulación de pus alrededor de un diente o de la encía.
Puede aparecer en dos situaciones principales:
1. En la raíz del diente
A menudo debido a una caries profunda o a una infección del nervio del diente.
2. En la encía
Cuando las bacterias se acumulan en una bolsa periodontal alrededor del diente.
En ambos casos, la presión causada por la infección provoca dolor e inflamación.
Señales de alarma
Un absceso dental rara vez pasa desapercibido. Los síntomas pueden aparecer rápidamente.
Los signos más frecuentes son:
dolor intenso y pulsátil
sensibilidad al masticar
encía hinchada o enrojecida
hinchazón de la mejilla
mal sabor de boca
supuración de pus
en ocasiones, fiebre o cansancio
A veces el dolor disminuye si el absceso se drena de forma espontánea. Puede parecer que todo mejora, pero en realidad la infección sigue presente y debe tratarse.
Qué hacer de inmediato
Mientras espera la consulta, algunos gestos sencillos pueden ayudar.
1. Contacte pronto con su dentista
Un absceso no desaparece por sí solo. Es necesaria una consulta para tratar la infección y su causa.
2. No intente abrir el absceso
Manipular la zona o intentar perforarla puede agravar la infección y favorecer su propagación.
3. Mantenga una buena higiene bucodental
Cepíllese los dientes con suavidad y mantenga la zona limpia.
4. Alivie el dolor
Los analgésicos pueden ayudar a controlar el dolor mientras espera, siguiendo las recomendaciones médicas.
5. Aplique frío en el exterior de la mejilla
El frío puede ayudar a reducir la inflamación y la hinchazón.
¿Cómo trata el dentista un absceso?
El tratamiento depende del origen de la infección.
El dentista puede:
drenar el absceso para evacuar el pus
realizar un tratamiento de conductos para eliminar la infección dentro del diente
llevar a cabo un tratamiento periodontal si el origen es la encía
prescribir antibióticos cuando sea necesario
en algunos casos, proceder a la extracción del diente
El objetivo es siempre el mismo: eliminar la infección y preservar el diente siempre que sea posible.
Por qué no debe esperar
Un absceso dental no tratado puede evolucionar y provocar complicaciones:
extensión de la infección a los tejidos vecinos
afectación de los senos paranasales
infección de la mandíbula
en casos raros, una propagación más generalizada de la infección
Una consulta rápida suele permitir un tratamiento más sencillo, rápido y cómodo.
Prevención
La mejor prevención se basa en hábitos sencillos:
cepillado regular y eficaz
uso de hilo dental o cepillos interdentales
revisiones dentales periódicas
tratamiento rápido de las caries o los problemas de encías
Las revisiones de rutina suelen permitir detectar problemas antes de que se vuelvan dolorosos.
En resumen
Un absceso dental es una infección que requiere una consulta rápida con el dentista.
Aunque el dolor disminuya, la infección no desaparece sin tratamiento.
Si siente dolor intenso, hinchazón o algún signo de infección, es importante consultar pronto para proteger su salud bucodental.